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La Trinca porque merece la pena sonreír

En casa siempre hemos valorado mucho el sentido del humor y La Trinca lo tenía por toneladas. Algo les habíamos pillado escuchándolos en catalán pero en 1983 publicaron su primer disco en castellano: “Quesquesé se merdé”, desde entonces se ganaron un merecido puesto entre esas canciones que siempre recordamos y cantamos.

Hasta fueron capaces hasta de sacarnos una sonrisa recordando la siniestra noche del 23 F, porque son ciertas muchas de las cosas que cantaron y contaron en “La danza del sable” y del primero que hay que saber reírse es de uno mismo.

Pero en aquel disco había humor para todos los gustos: político, picantón escatológico o, simplemente, faltón. Como es debido.

Y utilizando todo género de inspiraciones musicales, desde el swing hasta la más clásica de las clásicas, la quinta sinfonía de Beethoven.

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23F, la música militar nunca me hizo levantar, Paloma San Basilio y Dolly Parton

El 23F es una fecha que, todavía hoy, me remueve en lo más íntimo, una fecha de la que hoy se cumplen 39 años y en la que todo se pudo torcer para convertirse en un gran desastre. Un desastre que venía de la mano de quienes consideran que, todavía hoy, los únicos que pueden ostentar legítimamente el ser español son ellos mismos. Esos que dicen que les “encantaría fusilar a 26 millones” de españoles.

El recuerdo de aquel día está ligado a las marchas militares, emitidas desde los medios públicos ocupados por el ejército. No voy a reproducir aquellas músicas “la música militar nunca me hizo levantar” cantaba Paco Ibáñez en “la mala reputación” (letra y música de George Brassens).

He buscado qué temas eran los más oídos aquel día. Paloma San Basilio lideraba “los 40 principales” con aquello de “No llores por mi Argentina”.

Mientras que el “Hot 100” de Billboard lo encabezaba Dolly Parton con “9 to 5”, Un canto a la lucha por mejorar la condición de una mujer que trabajaba de 9 a 5

Ella y yo no nos pusimos de acuerdo aquella noche. Ella quería irse de España, no quería aguantar “ni un minuto más” aquella gentuza gobernando nuestro país. Yo estaba dispuesto a reincorporarme a la lucha por las libertades. Afortunadamente pudimos volver a nuestro día a día. Unos meses después nació nuestro hijo mayor.

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