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La Gala de fin de año en el pasado. Feliz futuro

Hacía poco más de un mes que había muerto el dictador. Ya hacía tiempo que yo vivía por mi cuenta y, por supuesto, no se me pasaba por la cabeza pasar la noche de fin de año viendo la tele con papá y mamá. Ya no recuerdo que hice el fin de año de 1975. Seguro que lo pasé con mis amigos. Seguro que soñamos en voz alta con el final de la dictadura. Y seguro que cantamos al futuro con himnos revolucionarios que nada tendrían que ver con las músicas del programa de la televisión única.

Aquel programa de fin de año, realizado por Valerio Lazarov, lleno de movimientos espasmódicos de cámara era todo un testigo de lo que era la España Oficial. Todo un tratado de arqueología sociológica. Actuaron los payasos de la tele, Gaby, Fofó y Miliki; Mocedades, Peret, Mari Carmen y sus muñecos, Luis Aguilé, Antonio Machín, el bailarín Antonio, Paca Gabaldón, Camilo Sesto, Ballet Zoom, Manolo Escobar, Juan Erasmo Mochi, Doctor Pop, Tip y Coll, Carmen Flores, Maruja Garrido, Dolores Vargas, Marujita Díaz, Lola Flores, Andrés Pajares, Miguel Ángel, Karina, Los Chichos, Ágata Lys, Georgie Dann, José Domingo Castaño, Demis Roussos, Ángel de Andrés, Juan Bau, Didi Sherman, Elsa Baeza, Los Diablos, Noel Soto, Los Chorbos, María José Prendes, Waldo de los Ríos, Massiel, Juan Carlos Calderón, Johnny Mathis, Juan Pardo, Paco de Lucía, Bárbara Rey, Augusto Algueró, Micky, Paloma San Basilio y Fernando Esteso. Ni una sola de las voces comprometidas con el final del franquismo estaba presente.

Desde una España afortunada y radicalmente distinta de aquella os deseo un futuro en el que vuestra realidad y vuestros sueños sean tan distintos y distantes de la actualidad como hoy lo estamos de la de aquel lejanísimo 1975. Feliz año nuevo, feliz futuro para todos.

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Galicia, fogar de Breogán, y los himnos

Hice la mili en Galicia, en 1976 – 77. Mayoritariamente, éramos chicos provenientes de fuera de Galicia. Sólo los que hacían la mili como voluntarios eran gallegos. Estaba así organizado, pues ese ejército estaba concebido para enfrentarse con la población, no contra un hipotético enemigo exterior. En consecuencia, era mejor que los soldados no tuviéramos vínculos con la población local. De ese modo, si llegaba algún tipo de levantamiento popular los soldados tendríamos menos reparos a la hora de disparar contra la gente. ¿Os sorprende? No eran alucinaciones mías. Así era la dictadura y en eso pensaban sus jerarcas.

Había llegado a Galicia sin escogerlo ni desearlo; para hacer algo que no me apetecía hacer y que ideológicamente chocaba frontalmente conmigo. Contra todo pronóstico, y en esas condiciones, me enamoré de Galicia para siempre. Conocí gente magnífica que me acogió con los brazos abiertos y que me hizo sentirme en mi casa (cuando estaba fuera del cuartel). Al final de mi estancia allí recuerdo un estadio de fútbol, en Santiago, lleno de gente en una convocatoria en pro de la democracia que se abrió con el himno gallego. Lo canté, junto con la multitud, con auténtica emoción.

Porque un himno tiene que representar a todo un pueblo y ser adoptado por todo él. Porque ni un himno ni una bandera deben ser utilizados para excluir a parte del mismo pueblo al que dice representar. Porque un himno tiene que poner en pie a todo el mundo. Por eso hay canciones que se convierten también en himnos que acompañan al himno oficial. Por eso no me gustan los nacionalismos, grandes o pequeños, y me gustan las naciones. Porque las naciones somos cada uno de nosotros y la suma de todos nosotros. Faespana cuenta bien la historia de los nacionalismos a través de sus músicas e himnos.

Que bien lo explicaba Doña Concha Piquer. Lo hizo tan bien que (wikipedia dixit): «En los exilios provocados por la Guerra Civil Española y sobre todo en la emigración, el pasodoble Suspiros de España simbolizó para algunos la nostalgia del país perdido. Su composición en el modo musical menor evoca tristeza, con leves modulaciones a su relativo mayor, pero, en mayoría, escrita en modo menor. También fue usada alguna vez como sintonía por Radio Pirenaica, emisora comunista clandestina que emitía desde el extranjero».

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