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Here comes the sun. Llega la primavera

El Observatorio Astronómico Nacional anuncia que la primavera comienza oficialmente, en el hemisferio norte, hoy sábado 20 de marzo a las 10:37 GMT +1 and I feel happy inside porque quiero que llegue un nuevo sol tras este solitario, largo y frio año. Porque parece que han pasado años desde hace un año. Porque quiero ver sonrisas sin mascarilla. Porque quiero que el sol vuelva a nuestros corazones aunque tengamos un agujero en ellos. Con esa fe quiero que pronto llegue el Sol, sol, sol, here it comes.

Buenas noches, primavera
Perfume del corazón
Blinda con tu enredadera mi canción
Vacúnate lo que duele
No te enceles con el mar
Si hasta tus párpados huelen a humedad
Líbrame del sueño eterno
Da cuerda al despertador
Ponle cuernos al invierno
Por favor

Como la semilla
Lleva nueva vida
Hay en esta primavera una nueva era

En septiembre yo recordaré

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Samba pa ti. Terminar el guateque antes de que den las diez

Cogíamos el metro hasta la última estación y, desde allí tras caminar un par de manzanas, una “camioneta” nos llevaba al más absoluto extrarradio Hoy la ciudad ha crecido mucho, vivo cerca de allí y hay metro dónde antes sólo había campo. Allí celebrábamos nuestros guateques, en una casa baja con un jardín amplio que los padres de uno de los amigos nos permitían usar en su ausencia. Había que terminar pronto. Los propietarios volvían a cenar a su casa y chicos y chicas, sobre todo ellas pero también muchos de nosotros, teníamos que estar en casa “poco antes de que den las diez”. Entonces tenía dieciséis años, pura adolescencia, y esa canción era pura mítica. Ya me hubiera gustado poder cantar y contar, sin mentir, semejante historia. Pocos años después fue una historia real, estúpida realidad.

Con aquellos guateques tengo asociado un disco, El “Abraxas” de Santana, y uno de sus temas: “Samba pa ti”. Una música que invitaba al “lento” en la penumbra y a esa silenciosa lucha de brazos y codos que te dejaba claro que nada había que hacer y te quedabas con las ganas de algo que nunca conseguías. Gustaban los malotes y yo estaba muy lejos de serlo. Tan lejos que era un primavera. No sabía encandilar. En realidad no sabía nada.

O era la hermana de Ja…, tan divertida, alegre y buena gente como su hermano pero, además, era guapa. Figura imprescindible en aquellos guateques en los que era una auténtica reina. Estaba fuera de mi alcance pero quiero dedicarle a través de este blog un cariñoso recuerdo.

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